Introducción

Recientemente, un equipo de investigadores ha revelado que una tarjeta SIM manipulada puede convertirse en una poderosa herramienta para los ciberdelincuentes. Utilizando una herramienta llamada CATana, testaron la vulnerabilidad en 18 dispositivos móviles y 8 dispositivos IoT, demostrando cómo una SIM comprometida puede secuestrar un teléfono, robar archivos y limitar la conectividad a redes 2G.

Detalles de la investigación

El estudio, llevado a cabo por Tomasz Piotr Lisowski y el Dr. Marius Muench de la Universidad de Birmingham, junto con Kristian Covic de Fuzzware, ha mostrado que estas tarjetas pueden no solo responder a las solicitudes del módem, sino también enviarle instrucciones. Esta capacidad, conocida como RUN AT, permite a los atacantes ejecutar comandos directos en el hardware del dispositivo.

Durante las pruebas, se identificaron cuatro vulnerabilidades críticas que permiten ejecutar código remoto, robar información, desactivar dispositivos y forzar una degradación de la conexión a 2G. Entre las capacidades de ataque destacan:

- Ejecución de código: La SIM puede enviar comandos que el módem interpreta, permitiendo el control total del dispositivo. - Robo de archivos: Acceso no autorizado al sistema de archivos del dispositivo. - Apagado del dispositivo: Posibilidad de forzar el apagado o reinicio del equipo. - Desactivar comunicaciones: Impedir la conexión a redes móviles. - Limitación a 2G: Forzar al módem a utilizar solo redes 2G, que son más vulnerables. - Mensajes y llamadas: Enviar SMS o realizar llamadas sin intervención del usuario.

Riesgos de la conexión 2G

Limitar un dispositivo a la red 2G es especialmente preocupante. Esta red utiliza mecanismos de autenticación menos robustos, lo que aumenta la posibilidad de ataques. Los investigadores también pusieron a prueba un cargador de coches eléctricos AUTEL, que utilizaba un módulo Quectel EC25-AFX, y lograron ejecutar código a través de vulnerabilidades similares.

Métodos de ataque

Aunque implementar un ataque de este tipo no es sencillo, existen varias maneras en que los ciberdelincuentes pueden utilizar una SIM maliciosa:

1. Explotación de vulnerabilidades en una SIM existente. 2. Sustitución física de la SIM legítima por una comprometida. 3. Compromiso de sistemas de gestión remota de SIM. 4. Manipulación durante la fabricación o distribución de la SIM.

Es importante señalar que las eSIM no son inmunes a estos ataques, ya que su seguridad depende de la relación entre la SIM y el dispositivo.

Conclusiones

Los investigadores advierten que los ataques descritos son solo una pequeña muestra de las posibilidades que ofrecen las tarjetas SIM manipuladas. La investigación continuará con el objetivo de identificar más vulnerabilidades y colaborar con proveedores y organismos de estandarización para mitigar estos riesgos. La capacidad de una SIM para controlar dispositivos y robar información plantea una amenaza significativa en el ámbito de la ciberseguridad.

Fuente

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