Coches nuevos: vigilancia biométrica y riesgos de privacidad

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Introducción

Desde el 7 de julio de 2026, todos los coches nuevos vendidos en la Unión Europea deben incluir tecnología de monitoreo del conductor. Esto incluye sistemas como el Driver Drowsiness and Attention Warning (DDAW) y, en modelos más recientes, el Advanced Driver Distraction Warning (ADDW). En Estados Unidos, se están considerando requisitos similares bajo la dirección de la National Highway Traffic Safety Administration (NHTSA).

Implicaciones de la normativa

La adopción de estas tecnologías tiene como objetivo reducir los accidentes de tráfico, pero también ha suscitado numerosas preocupaciones sobre la privacidad y la seguridad. Los expertos en privacidad han advertido sobre el riesgo de una vigilancia biométrica constante en un espacio privado, ya que las cámaras infrarrojas y otros sensores pueden monitorizar continuamente los movimientos oculares, la dilatación de las pupilas y los patrones de somnolencia.

Preocupaciones sobre el uso de datos

Uno de los principales problemas radica en el manejo de los datos recolectados. Aunque la ley no exige explícitamente compartir datos externos, existe la posibilidad de que los fabricantes envíen información biométrica a servidores corporativos. Esto podría dar lugar a situaciones en las que los datos se compartan con aseguradoras para ajustar primas en función del comportamiento de conducción. Además, se prevé que el coste adicional de esta tecnología, que podría oscilar entre 100 y 500 euros por vehículo, se traslade a los consumidores, en un contexto donde los precios de los coches ya son elevados.

Desafíos técnicos y riesgos de fiabilidad

Los fabricantes también están preocupados por la fiabilidad de estos sistemas. Existe el riesgo de que los falsos positivos puedan dejar a los conductores varados si el sistema determina erróneamente que están incapacitados para conducir. Además, se teme que modelos mal ajustados puedan confundir patrones de fatiga o discapacidad como indicios de incapacidad, lo que podría comprometer la operación del vehículo.

Actualizaciones y cambios en el futuro

Los sistemas de monitoreo estarán integrados en pilas de software automotriz más amplias y podrán recibir actualizaciones a través de aire, lo que podría ampliar su capacidad de monitoreo tras la compra. Esta posibilidad plantea dudas sobre si la tecnología está lista para un despliegue masivo, como se ha señalado en informes de la NHTSA.

Recomendaciones para los consumidores

A medida que los consumidores consideren la compra de un nuevo vehículo, hay varias acciones que pueden tomar para proteger su privacidad:

- Investigar la documentación de privacidad de los fabricantes, asegurándose de que los datos de monitoreo del conductor se procesen localmente y no se almacenen a largo plazo. - Preguntar al concesionario sobre el tiempo de retención de datos biométricos y si estos datos pueden salir del vehículo. - Desactivar características opcionales como la puntuación del conductor o el seguro basado en el uso, que podrían aprovechar los mismos datos de los sensores. - Elegir las configuraciones de privacidad más estrictas posibles y estar al tanto de los derechos que permiten conocer qué datos se recogen y solicitar su eliminación.

Conclusiones

La implementación de tecnología de monitoreo del conductor en nuevos vehículos plantea importantes cuestiones sobre la privacidad y los derechos de los consumidores. Las advertencias de grupos como Mothers Against Drunk Driving (MADD) subrayan la necesidad de que los estándares tecnológicos de los vehículos protejan la privacidad del conductor y no permitan la recopilación o el uso malicioso de sus datos. Los consumidores deben estar informados y activos en la defensa de su privacidad al considerar la compra de un nuevo coche.

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