Introducción
OpenAI ha lanzado una nueva función en ChatGPT que permite registrar la actividad del usuario en su ordenador Mac, creando un historial de uso. Esta característica, denominada Computer History, agrupa la actividad en resúmenes basados en las aplicaciones y sitios web utilizados. Aunque el objetivo es mejorar la utilidad del asistente, también plantea importantes riesgos para la seguridad.
Detalles de la función
La función no incluye la grabación de capturas de pantalla ni de audio, y asegura que la actividad en modo privado no se registra. A pesar de estas afirmaciones, la creación de una línea de tiempo de la actividad diaria puede ser una herramienta valiosa para los ciberdelincuentes si dicha información cae en malas manos. En este momento, Computer History está desactivada por defecto y no está disponible en el Espacio Económico Europeo, incluyendo España, el Reino Unido y Suiza. Su uso se limita a la aplicación de escritorio de ChatGPT para macOS.
Los usuarios tienen cierto control sobre esta función, pudiendo seleccionar qué aplicaciones y sitios web pueden contribuir al historial, así como pausar o desactivarla en cualquier momento. También se puede borrar el historial, desde los últimos 10 minutos hasta el inicio de la actividad.
Riesgos asociados
OpenAI ha destacado dos riesgos de privacidad significativos. Primero, los archivos de memoria generados no están cifrados, lo que significa que otros programas en la misma cuenta de usuario de macOS podrían acceder a ellos. Segundo, mantener un modelo con este contexto en ejecución puede aumentar la probabilidad de inyecciones rápidas, un tipo de ataque que permite a los ciberdelincuentes introducir código malicioso de forma más sencilla.
La comparación que hace OpenAI es reveladora: es como si un compañero de trabajo estuviera observando cada acción del usuario, registrando cada clic y pulsación de tecla. Si esta información llega a manos de cibercriminales, podría ser utilizada para lanzar campañas de phishing o ataques dirigidos, ya que proporciona un mapa detallado de los hábitos y horarios del usuario.
Conclusión
No se trata solamente de un riesgo inherente a la nueva función de ChatGPT, sino de cómo la información generada puede ser mal utilizada. Por ello, es crucial que los usuarios sean cautelosos. Compartir menos información y ser conscientes de las implicaciones de estas características puede reducir el riesgo de ser víctimas de ataques maliciosos. La seguridad en el uso de herramientas digitales debe ser una prioridad para todos los usuarios de tecnología moderna.