La trampa de la cortesía

Un simple mensaje de texto de número equivocado puede parecer inofensivo, pero en realidad puede ser el primer paso de una estafa meticulosamente planeada. Al responder, se está confirmando que el número está activo y que se está dispuesto a interactuar con desconocidos, lo que te convierte en un objetivo más atractivo para futuros fraudes.

Imagina que un domingo por la noche, mientras ves una película en Netflix, recibes un mensaje que dice: “¡Hola! ¿Todavía vamos a cenar mañana? No te olvides del vino 😂”. No reconoces el número, pero decides contestar educadamente: “Lo siento, creo que te has equivocado de número”. Sin saberlo, tu respuesta ha proporcionado información crucial al remitente.

¿Qué revela tu respuesta?

El mensaje de número equivocado no es un enlace de phishing ni un malware. En muchos casos, simplemente actúa como una prueba de personalidad. Los estafadores ya poseen tu número, posiblemente adquirido en una filtración de datos. Al responder, les has confirmado tres aspectos importantes:

1. Eres receptivo: Has visto el mensaje y te has sentido compelido a responder, colocándote en el 15-20% de los números más activos. 2. Eres educado: No has ignorado el mensaje ni has respondido de forma agresiva, lo que es un rasgo que los estafadores saben explotar. 3. Respondes rápidamente: El tiempo que tardas en contestar puede ayudarles a estimar tu zona horaria y tu disposición a interactuar en el futuro.

Dos escenarios tras tu respuesta

Una vez que has respondido, tu historia toma dos caminos diferentes:

Escenario A: La conversación prolongada

Poco después de tu respuesta, recibes otro mensaje: “¡Oh no, lo siento! Pero honestamente, pareces una persona muy amable. Es raro encontrar personas educadas hoy en día. Soy Sarah, por cierto”. Algunos pueden detener la conversación aquí, mientras que otros pueden continuar por curiosidad. En grandes operaciones de estafa, estas conversaciones iniciales pueden ser gestionadas por inteligencia artificial, lo que permite a los estafadores mantener miles de diálogos simultáneamente.

La IA asigna un puntaje de vulnerabilidad en tiempo real basado en tu rapidez de respuesta y la longitud de tus mensajes. Si tu puntaje es lo suficientemente alto, un operador humano toma el control y comienza a interactuar contigo como si fueran amigos, enviando mensajes diarios y fotos robadas de redes sociales. Eventualmente, te pueden presentar una estafa de inversión, donde te animan a invertir dinero en una plataforma fraudulenta que parece legítima.

Escenario B: La reutilización silenciosa

Si respondiste con un “número equivocado” y no volviste a recibir mensajes, podrías pensar que has esquivado la estafa. Sin embargo, tu número se ha clasificado como “Activo, receptivo, educado, pero no susceptible al gancho del número equivocado”. Esto todavía tiene un gran valor comercial y tu número puede ser vendido o reutilizado en una campaña diferente.

Poco después, podrías recibir un mensaje de un número diferente que dice: “¡Hola! Vi tu perfil en LinkedIn. Tenemos una oportunidad que se adapta perfectamente a tu experiencia”. O un mensaje sobre un paquete no entregado que te pide que actualices tu dirección. Aunque parecen mensajes independientes, pueden formar parte del mismo ecosistema delictivo.

Conclusión

La cortesía al responder a un mensaje desconocido puede tener implicaciones serias en la seguridad personal. Los estafadores utilizan estas interacciones iniciales para clasificar y seleccionar a sus víctimas, lo que puede resultar en un ataque más efectivo y perjudicial. Mantenerse alerta y evitar responder a mensajes sospechosos es crucial para protegerse de este tipo de fraudes.

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